Desgraciadamente, Sótano Sombrío no ha podido participar en esta ocasión por culpa de un viaje a unas jornadas 🙁

Ha existido un problema de comunicación entre él y yo. Él creía que yo sabía que se iba, y la verdad es que no me había enterado… Me jode porque las fechas, al fin y al cabo, se han puesto arbitrariamente. Podríamos haber movido tres días este partido y el problema estaría solucionado 🙁

Pero las cosas son como son… Estoria está en la final! Esta había sido su participación

El guardia hacia su ronda. Aunque era tarde todavía quedaban algunos profesores ultimando detalles por el museo. Mañana era la gran inauguración de la exposición. La tumba del más fiero rey maya se abriría al público; la expectación era mayúscula. El guardia entro en la sala, casi a oscuras, excepto por las luces que iluminaban las vitrinas de las piezas. En un rincón de la sala, la Srta Madison ultimaba la colocación de una de las piezas. El guardia pasó cerca de la vasija funeraria de Te K´ab Chaahk, el rey maya objeto de la exposición. Se fijo en una fisura que agrietaba la piedra oscura y gastada. ¿Qué raro? ¿Había visto un destello de luz saliendo de la vasija? No, no podía ser. Estaría cansado de la ronda, ya era muy tarde. Si, mejor sería que se tomase un café bien cargado. La noche sería larga. Se dirigió hacia una vitrina que albergaba varios cuchillos rituales y los contempló admirado.

Juraba por dios, llorando desconsolado a la policía, que no recordaba nada. A sus pies, yacía el cuerpo de la Srta Madison, en un charco de sangre, y con el corazón atravesado por uno de los cuchillos de la exposición.

Ningún policía se fijó en las pequeñas gotas de sangre junto a la fisura de la urna funeraria, a varias vitrinas de distancia. Cerrada.

Los embrujos pueden ser objetos o lugares, impregnados con la presencia de espíritus inquietos que reaccionan de manera violenta ante los vivos.

Potencia

Un embrujo tiene siempre un origen de gran angustia física o mental, que lleva a la muerte de la víctima, o víctimas, y cuyos espíritus perpetúan dicho sufrimiento. La potencia y alcance del embrujo dependerá del grado de sufrimiento que lo causó y del número de victimas que sufrieron el evento desencadene del embrujo. Los embrujos de escasa potencia tienen manifestaciones débiles; voces apenas audibles, sonidos fugaces y apariciones breves. Incluso en ciertas ocasiones no llegan a manifestarse siempre.

Los embrujos más potentes pueden tener violentas manifestaciones telekineticas, pirokineticas, alucinaciones e incluso se han documentado posesiones del cuerpo de los vivos.

Alcance

Un embrujo puede abarcar desde un objeto, que queda embrujado y “maldito”, hasta convertir toda una mansión en un lugar tenebroso, y peligroso, para los vivos que entren en ella. Incluso puede afectar a pequeñas regiones, como todo un pueblo abandonado, embrujado por la manera en que murieron todos sus habitantes, o un claro del bosque cuyas flores crecen sobre los huesos de cientos de víctimas de un macabro sacrificio. A veces los objetos embrujados “pierden” su poder cuando se alejan de su zona original (y lo vuelven a recuperar cuando regresan), otras veces es al revés. Cuando se aleja un objeto embrujado de su zona original, el espíritu o espíritus que lo embrujan reaccionan con violencia, y sólo se calman cuando se devuelve al objeto a su lugar. En mucha ocasiones el objeto embrujado permanece maldito independientemente del donde se encuentre.

Desencadenante

La mayoría de los embrujos se activan cuando detectan la presencia de los vivos en sus inmediaciones. Otros embrujos se manifiestan cuando se “profana” el lugar u objeto (se le mueve de sitio, se altera o se intenta destruir o modificar).

Efectos

Las manifestaciones de un embrujo comprenden un amplio espectro. Algunos embrujos son sólo tenues voces que piden ayuda…o avisan de un peligro. Otros consisten en apariciones fantasmagóricas. Los menos son capaces de interactuar con los vivos, a veces de maneras fatales, moviendo o lanzando objetos, efectos pirokineticos, alucinaciones e incluso posesiones. Los embrujos más virulentos, capaces de matar a sus víctimas, utilizan a estas para perpetuar su poder y sus efectos.

Destrucción

La inmensa mayoría de los embrujos pueden desaparecer si se contrarresta la acción que los originó. Si se entierra en suelo consagrado a las víctimas del claro del bosque, este dejará de estar embrujado. Si quemamos hasta los cimientos la mansión embrujada, los espíritus ya no tendrán un “ancla” que los retenga en este plano de existencia. Algunos objetos embrujados quedan libres cuando se le sumerge en agua bendita o se les deposita dentro de una iglesia. Otros simplemente hay que destruirlos para que el embrujo desaparezca para siempre.

Ejemplo de un objeto embrujado para la Llamada de Cthulhu.

La jabalina Daguindeau

El arqueólogo francés Jean Laude Daguindeau en 1892 dirigió una expedición a orillas del lago Baringo, una región de Kenia con gran valor arqueológico. Allí, investigando a algunas de las últimas tribus antropófagas de la Gran Falla africana, desenterró una jabalina de bronce, con extraños pictogrifos adornando sus costados.

El origen del embrujo, desconocido para Daguindeau y su equipo, se centra en el uso de la jabalina con arma ritual. El jefe de la tribu utilizaba la jabalina para asestar el golpe de gracia a los jefes de las otras tribus. Luego comía el corazón aún ensartado de su víctima de la propia jabalina, para impresionar a sus guerreros. Muerte tras muerte, la jabalina quedó embrujada por los atormentados espíritus de sus víctimas.

La jabalina activa su embrujo sólo contra el portador de la misma. Se considera portador a aquel que tenga su impronta sobre el: quien la haya empuñado por última vez durante más de 5 minutos, o haya estado cerca de ella (menos de 5 metros) durante 24 horas, o quien la haya usado como arma (aunque fuese un solo asalto).

El embrujo se activa con la sangre y la violencia. Cuando ocasione 1 punto de daño, se derrame sangre sobre ella o en sus proximidades (accidental o a propósito) o cuando esté muy cerca de un crimen violento. Dependiendo de la fuerza del desencadenante (cantidad de sangre, uso de la jabalina como arma asesina, etc. y sujeto a discreción del Guardián), la jabalina Daguindeau activará su embrujo. Entre uno y tres africanos, con vestimentas tribales, surgen como una neblina oscura de la jabalina y adquieren su forma en un asalto. Esto causa una pérdida de Cor de 0/1D3 por cada espíritu africano manifestado a todos los que lo contemplen. Los espíritus de la jabalina atacarán inmediatamente al portador, con objeto de reducirle y arrancarle su corazón para comérselo. Si logran ser abatidos o acaban devorando el corazón de su víctima volverán a la jabalina. Utiliza la ficha y reglas de esqueletos del libro básico para representar a los espíritus africanos de la jabalina.

Hay dos maneras de destruir la jabalina; fundiéndola y esparciendo el metal, o enterrarla en el suelo africano de dónde la saco el profesor Daguindeau.



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