Archivos de la categoría ‘Old school’

R&P! – ¿que estoy haciendo ahora?

agosto 27, 2010

De bien sabidos es que el tiempo nos come a todos, así que hay que aprovecharlo, y cuanto más se aproveche, mejor. Teniendo en cuenta eso, y que espero con ganas que algún millonario (de esos que podridos de pasta tienen los bolsillos) nos acoja en su seno a Tiberio y a mi, o me toque algún euromillon (mañana fijo que sale el que tengo yo, fijo), mientras tanto seguimos con nuestras cosillas, que en este momento son:

- Seguir con los conjuros. Todos los días subo unos cuantos conjuros actualizados y listos para usar. Vuestros comentarios nos están ayudando mucho a depurarlos, y nos permiten darnos cuenta de algunas cosas que no habíamos valorado cuando los escribimos por primera vez (hablo de los que venían en la beta) o los reescribimos (y los subimos al blog).

Me gusta subir los conjuros uno a uno (o dos a dos si son cortitos) porque al menos me demostráis que os los leéis, cosa que siempre es de agradecer, y lo que es mejor, los comentáis, así que seguiré subiendo conjuros hasta tener lo suficientes como para sacar un primer libro de conjuros.

- Sandbox. Ragna lo comentó el otro día en su blog, pero yo no había tenido tiempo hasta hoy. Ambos estamos comenzando a desarrollar un sandbox, el en su propio mundo y yo en el mundo de Aleph, siguiendo las indicaciones de Rob Conley. Estas indicaciones son muy sencillas de seguir, pero cuando luego te pones con ellas, la cosa se va complicando con los detalles más nimios. Afortunadamente para todos aquellos que tengan ganas de escribir un sandbox propio, tanto Ragna como yo estamos escribiendo un documento de como han ido transcurriendo las cosas, además de los problemas que nos hemos estado encontrando a la hora de seguir los pasos. Y la verdad es que están resultando interesantes tanto los sandbox como los documentos.

- Conversión de Stonehell. Ese dungeon es pura esencia old-school. Es un error si os quedais en que si tiene más de setecientas habitaciones, o que es un dungeon de esos que vas bajando niveles, o que la estructura del texto y los mapas es old-school. Realmente, la esencia y la grandeza del dungeon esta entrelazada en su simpleza, y donde otros habrían escrito unas rocas desnudas, habitaciones y escaleras, Michael Curtis ha creado un mundo propio, completamente old-school, enriquecido con detalles que hace que las partidas sean dignas de recordar. Detalles como poner cerca de la entrada del dungeon un muro donde los aventureros que entran en él (o salen) van dejando notas (ejemplos inventados: “el circulo de los cuatro estuvo aquí” o “en X habitación hay un tesoros escondido” y más abajo “ya no”), o una trampa rompenarices que hace que el personaje sea el hazmerreir de todos los kobolds del dungeon.

Desgraciadamente para mi (y por suerte para los que juegan en ese sistema), el dungeon está para el Labyrinth Lord, y en septiembre comenzamos la campaña en el dungeon con R&P!, así que aquí me tenéis, conviertiéndolo a todo trapo. En cuanto vaya terminando cosas que se puedan ver, las iré sacando por si alguien quiere hacer lo mismo que yo. De todas formas, iré contando las partidas, y crearé un Salon de la Fama como Ragna, del que me ha encantado esta iniciativa y otras muchas que ha tenido.

Por cierto, el Stonehell Dungeon, de momento, solo se puede conseguir en Lulú, no como el Dungeon Alphabet, otro libro obligatorio del mismo autor que también estuvo una temporada en Lulú hasta que Goodman Games se encargó de su venta y distribución.

Y eso es todo de momento :-)

Ragnablog

junio 11, 2010

En anteriores ocasiones hemos hablado de posts que publican otras editoriales sobre el movimiento old-school. La Marca del Este es un claro ejemplo de jugadores a los que les encanta el moviento old-school. Frankenrol tambien ha dejado caer alguna perla sobre aquellas partidas. Y otros muchos blogs (y partidas y masters y jugadores tras ellos) han demostrado que cada día hay mas jugadores asociados a dicho movimiento. El mismo auge de creación de retroclones del D&D lo puede atestiguar.

Hoy, sin embargo, me gustaría señalar un blog que es puramente old-school, o al menos ha ido derivando hacia dicho movimiento: El RagnaBlog.

Las características son muchas, pero principalmente, es el hecho de que esté dirigiendo (y contando lo que pasa en) la campaña de Stonehell Dungeon (que ya reseñaron los chicos de La Marca del Este en su día), ya que puedes ver a medida que va contando las partidas algunos de los mejores momentos de estas, los cambios que está haciendo, como les va a sus jugadores (de hecho, sus jugadores también lo leen, por lo que podeis incluso animarles), cambios que haya hecho a alguna regla o dudas que le surgen y donde podéis sugerirle alguna idea para resolverlas.

Vamos, uno de esos blogs que merece la pena seguir.

Críticos y pifias en la old-school

abril 15, 2010

Cuando me junto con amigos con los que no juego desde hace tiempo, o cuando me junto con amigos con los que llevo jugando muchos años, e incluso cuando me junto con amigos con los que sigo jugando en este momento, siempre acabamos hablando de lo mismo.

Las conversaciones giran alrededor de aquellos grandes momentos que vivimos juntos en las partidas. Y, de todos esos grandes momentos, gran parte de ellos se componen de situaciones en las que nuestros personajes consiguieron un crítico en el momento mas necesario, o aquellas en las que la pifia hizo que nuestros personajes viviesen momentos grandiosamente ridículos.

Por ejemplo… en su día logramos salir de Ravenloft acabando la campaña de Fiesta de Goblyns y eso fue un logro para nosotros, pero los compañeros de entonces no nos juntamos y decimos: “ostia, ¿te acuerdas de cuando salimos de Ravenloft?”.

No. Normalmente, las conversaciones van por “ostia, te acuerdas de cuando Melchorín se encontró con el goblyn, y fallando el ataque acabó con este arrancándole los dos ojos”, “si, ¡¡que bueno!! pero el cabrón, en el zigurat, se lió a críticos. Ciego, a punto de caerse por un lado, y se cargó el sólito a todos esos bichos” o “jajaja, y coge Dani, tira la flecha incendiaria, falla y comienza a arder el techo de la posada, jajajaja, tuvimos que salir corriendo”.

Y como esas, miles. Y es que en las partidas de la vieja guardia, gran parte de las historias van alrededor de las pifias y críticos que sufrimos y disfrutamos. Son esas situaciones las que hacen que nos apetezca seguir jugando, las que hicieron que otros amigos entrasen en el círculo y acabasen tan viciados como los que ya estábamos dentro. Y las que hacen que volvamos a tener ganas de jugar cuando llevamos mucho tiempo sin hacerlo. Como anécdota curiosa, uno de mis mejores amigos enamoro a la que ahora es su mujer contándole, precisamente, todas esas historias, y ambos ahora son dos estupendos jugadores. Vale que no es algo que sea común, pero si hay un caso, es posible que no sea el único.

Si os fijáis en el documento de críticos y pifias que hemos puesto a descargar en el anterior post, me gustaría que atendieseis, especialmente, a dos de los párrafos del mismo que tanto Tiberio como yo consideramos importantes.

En el caso de las tiradas críticas, el texto es el siguiente:

En estos casos, no te cortes en repetir la tirada o, directamente, invéntate tú el resultado del crítico.

En el caso de las pifias, el texto, como no, es el siguiente:

En estos casos, no te cortes en repetir la tirada o, directamente, invéntate tú el resultado de la pifia.

En las primeras ediciones de D&D los críticos y las pifias eran algo que, a parte de variar el daño que hacía el personaje o anular el ataque, no tenían ningún efecto adicional sobre el combate o las acciones que los personajes realizaban, y correspondía al Dungeon Máster decidir si pasaba algo más. Aunque eran famosas las tablas de críticos y pifias de otros juegos, como las del Rolemaster, Warhammer Fantasy o Far West, por poner tres ejemplos clásicos, cuando en la red descubrías una web que coleccionaba las pifias que jugadores les enviaban, mucho mas de la mitad de esas pifias correspondían a partidas de cualquiera de las versiones de Dungeons&Dragons. Y todas esas pifias y críticos venían de la imaginación de los Másters, que con un grado importante de creatividad o la utilización de tablas “apócrifas” bajadas de Internet o creadas manualmente, daban color a las partidas, y conseguían con una descripción un tanto más elaborada, horas y horas de risas entre cervezas.

Y es que las pifias y los críticos constituían gran parte del sabor old-school que nos gusta recordar. Disfrutad de las que hemos creado para vosotros, y esperamos con ganas que volváis para contarnos aquellos grandes momentos que habéis disfrutado, porque eso es parte de nuestra old-school particular.

Aquella primera partida

marzo 16, 2010

Si ayer hablábamos del blog de La Marca del Este, hoy quiero reseñar otro post, esta vez del compañero Frankenrol, al que si algo se le puede envidiar es el de tener uno de los mejores blogs genéricos sobre rol y afines.

En esta ocasión, vamos a reseñar un post relacionado con la sensación que queda en los jugadores en las primeras partidas, las cuales, por la edad de muchos de nosotros, corresponden a la época en la que los juegos old-school estaban tan en boga.

La historia comenzaba con estas palabras: “Os encontráis en un camino embarrado junto a un bosque. Es de noche, llueve y a lo lejos en el valle veis las luces de un pueblo… “. Nadie preguntó quiénes eran, de dónde venían o cómo se habían conocido. Su imaginación se fijó en el pueblo frente a ellos y se encaminaron hacia allí.

El resto, aquí.

¿Que es old school?

marzo 15, 2010

Los chicos de la Marca del Este hablaron ayer en su blog sobre el significado de la expresión old school, con la que estamos muy de acuerdo.

Os pongo el fragmento que resume el post entero, pero visitad su blog para leer todo el texto, porque realmente merece la pena:

¿Qué es el old school? Pues es sencillo, la verdad, old school es D&D. Sí, ya está, tan simple como eso. D&D es el rol. D&D es el juego. El D&D primigenio, el auténtico, el de Vance, Leiber, Howard; ilustrado por Jim Holloway, Roslof, Otus, Elmore o Easley. D&D es Gary Gygax y Dave Arneson… y ellos son los padres de todo esto, artífices y generadores.

Podéis leer todo el post aquí.


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