¿En general?

Me parece una grandísima idea, que ha permitido que grandes productos salgan a la luz cuando hace años era seguro que no saldrían.

Es cierto que han existido (y existen) caraduras que lo utilizan con malas artes, bien engañando o desviando el espíritu del mecenazgo, pero seamos sinceros… los caraduras ya estaban antes de los mecenazgos, y seguirán estándolo si estos desaparecen.

Sobre el futuro de los mecenazgos, creo que seguirán creciendo, cada vez más, hasta que lleguen a un punto de estabilidad. Entonces bajarán un poco y se estabilizarán, por mucho que los agoreros de las profecias autocumplidas digan lo contrario. Sin embargo, creo que cuando las tecnologías avancen, aquellas empresas inteligentes acabarán trasladando los mecenazgos de plataformas comunes a sus propias plataformas, lo que obligará a cambiar el concepto de mecenazgo, o más que el concepto la responsabilidad sobre el mismo. Y seguirán existiendo las plataformas para aquellos que comiencen de cero.

Esta entrada pertenece al ciclo del Desafío de los 30 días, en su 4ª edición, que puedes seguir aquí: Desafío de los 30 días



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