Hace un par de días se me ocurrió publicar uno de esos deseos de los que los roleros estamos trufados. Que si poder jugar cuando nos jubilemos con otros jubilados, que si escribir la mejor megacampaña, que si que nos toque la lotería para poder dedicarse a jugar todo el tiempo y comprar todo lo que exista… ya sabéis. Esos deseos superreales que crees que nunca se van a producir.

Bueno, pues en mi caso, el deseo que publiqué era el siguiente:

Algo que me molaría que existiese:
Una campaña, tipo La Tumba de los Horrores. Que solo existiesen cuatro ejemplares, los cuatro hechos a mano. Y que fuesen pasado de mano en mano. Si te llega uno de esos ejemplares, no vale copiarlo, ni escanearlo. Has de dirigirlo y solo hay un intento.
Si los jugadores de tus personaje mueren (todos) has de pasar el ejemplar en tu poder a otro máster, que se comprometiese a lo mismo.
Si no mueren todos, y alguno llega al final, el máster debería de apuntar los personajes que llegasen al final en la última hoja de dicho ejemplar, antes de pasárselo a otro máster.
Eso si que sería una leyenda.

Como he dicho es algo que lancé al aire, en una semana en la que esta visto que es la semana de la creatividad. Bueno, pues de repente me encuentro que me recogen un guante no lanzado. Poco a poco, hablando, la cosa empieza a evolucionar, a definir, y al acabar nos encontramos con la siguiente leyenda:

La leyenda de las 4F del rol

Existen cuatro campañas en el mundo del rol hispanohablante que son consideradas parte de una leyenda. Estas cuatro campañas son distintas entre sí, y solo aquellos que han dirigido alguna de dichas campañas saben exactamente como son. Las malas lenguas discuten sobre si tienen sistemas propios, o utilizan otros ya creados, aunque todos coinciden en una cosa, las campañas vienen completas para ser jugadas.

Su aspecto no es demasiado heterogéneo. Todas son similares, sin ser iguales. Uno o varios libretos, de papel resistente, impreso en blanco y negro y cuyo mayor acercamiento al color es la escala de grises. Metidas cada campaña en una caja sin ningún indicativo de lo que tienen en su interior, de aspecto usado, ya que han pasado por varios master. En su interior, el libreto de la aventura y de las reglas a utilizar, las fichas de personaje creadas, uno o varios mapas, y en alguna campaña, varias ayudas visuales.

Además, vienen varios papeles más. En algunos de ellos vienen apuntados aquellos jugadores que lograron superar la aventura, el máster que les dirigió, y la fecha en la que se consiguió. Por supuesto, mucho mas silenciosos son aquellos nombres de los jugadores que no consiguieron llegar al final.

En otros, vienen las siguientes reglas:

Si te ha llegado esta campaña, es porque el máster que la ha dirigido considera que eres otro máster en el que se puede confiar. Sabe que no vas a escanear, fotografiar o copiar estos papeles. Ni vas a guardar la caja en un rincón y a olvidarte de ella. Ni vas a venderla, tirarla, o impedir que la leyenda continué. Ni vas a enseñársela a quién no deba verla (como sus jugadores o otros másters o jugadores, o incluso a tu hermano, primo, amigo, compañero, etc).

Ese máster cree que buscarás el tiempo necesario para dirigirla de principio a fin. La dirigirás tal y como viene. Y si tus jugadores consiguen llegar al final, entonces, escribirás sus nombres en la lista de los supervivientes a la campaña. Y si no, no lo harás, pero no volverás a jugarla, ni a dirigirla. Sabe que guardarás todo el contenido de nuevo en la caja, y buscarás a otro máster en quien confiaras igual que el anterior máster confió en ti.

Y tanto tu como tus jugadores esperareis tres meses antes de contárselo a nadie.

¿A que molaría que existiesen esas campañas y ser uno de esos másters, y poder decir en todo el mundillo que fuiste uno de los que pudiste dirigirla/jugarla?

Pues atención. Resulta que no solo me han recogido el guante para definir las reglas, sino que… ¡ya hay dos escritores escribiendo dos de ellas! Y no estoy hablando de dos aficionados cuales quiera, sino de dos pesos pesados en la creación/escritura de juegos de rol en España:

  • Juan Carlos Herreros, también conocido como Sombra, y Director de Ediciones Sombra, entre muchísimos otros trabajos en el mundillo
  • Carlos Hidalgo, también conocido como Earl, con un intenso pasado de traductor de juegos de rol y principal impulsor (y traductor) de Hackmaster en España

Pero no todo es maravilloso. Faltan dos campañas más, y nadie que las esté escribiendo. ¿Te atreves? ¿Quieres que tu nombre se escriba entre las leyendas más curiosas del mundo rolero hispano? Dilo, y te comentaremos lo que tienes que hacer para ser uno de los creadores de Las 4F.



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