La larantela es una araña de unos 5cm de largo que vive en lo más profundos de los bosques de Aleph. En sí misma es inofensiva, pero tiene la mala costumbre de introducir sus huevas bajo la piel de criaturas de sangre caliente, para que así sus vástagos crezcan calentitos y puedan alimentarse de “su anfitrión” hasta que llegue el momento de salir al exterior.

Contagio/forma de enfermar

La forma más fácil de contagiarse consiste en dormir sobre un nido de larantela. Lo cual es un problema en los bosques, ya que no es fácil darse cuenta de que uno está sobre uno hasta que nota la picadura de la araña. Cuando una de estas elige una víctima, introduce en su organismo un total de 4d4 huevos.

Incubación

1d6 días después de que los huevos hayan sido depositados, la zona se inflama y enrojece. 1d6 días después, la inflamación se reduce, pero duele mucho más, sufriendo el personaje un penalizador a -1 a cualquier tirada y -2 a las tiradas de Concentración. 1d6 días después, las arañitas se abren paso a través de la carne y salen al exterior.

 

Curación

Sin recurrir a la magia, la forma más simple de curarse consiste en hurgar con un cuchillo en la herida, buscando las arañitas una por una y matándolas. Este procedimiento es doloroso y puede crear problemas según cuál sea la zona afectada.

Un hechizo de “curar heridas ligeras” por cada una de las arañitas sirve para matarlas. Pero debe lanzarse específicamente para esta tarea, sin que el personaje reciba ningún punto de vida por ello.

Consecuencias

Las heridas que dejan son profundas y pueden llegar a gangrenarse.



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