Los venenos son sustancias que pueden producir daño, parálisis e incluso, la muerte. Para ello es necesario que entren en nuestro organismo. Los más comunes lo hacen mediante ingestión o entrando en contacto directo con nuestra sangre, pero otros pueden hacerlo por medio de nuestra piel o, incluso, simplemente al ser respirados o inhalados.

Cuando una criatura entra en contacto con un veneno deberá superar una TS por CON para evitar sus efectos. Algunos venenos especialmente potentes, hacen su daño incluso aunque la criatura supere su TS.

Para describir un veneno, se hace indicando el modo como entra el veneno en el organismo (ingestión, inyección, contacto o respirado), el bonificador o penalizador a la TS que sufre la víctima, el daño que sufre la criatura que falle su TS y, tras una barra “/”, el daño que sufre la criatura que supere su TS. Así, por ejemplo, la seta Androcera que crece en los bosques de Silvania, es venenosa y puede definirse de la siguiente manera:

Ingestión, +2, (20/0)

Algunos venenos pueden entrar en el organismo de distintas formas, en estos casos se describen como si fueran venenos separados.

Desarrollar venenos

El desarrollo de cada uno de los venenos es una pericia de pícaro que debe ganarse dedicándose los puntos de experiencia necesarios para ello. Para elaborar un veneno, me temo, es necesario conocer la pericia apropiada.

Desarrollar antídotos

Algunas sustancias son capaces de anular los efectos de los venenos. Existen unos pocos objetos mágicos que sirven como antídotos universales contra cualquier veneno, pero lo más habitual es que sea necesario un antídoto determinado para cada veneno determinado.

Para elaborar un antídoto, por lo tanto, debe conocerse el veneno para el que se busca protección y superarse un control de pericia de Botánica o de Alquimia contra una dificultad igual a los puntos de vida que el veneno es capaz de hacer perder a un personaje (40 si el efecto es de Parálisis y 50 si el efecto es de Muerte).

Algunos venenos

  • Sangre de basilisco: La sangre de los basiliscos son un veneno muy poderoso. Funciona como Ingestión -3 (Muerte/20) o Contacto 0 (30 /10)
  • Raíz de Leranda: La leranda es una planta parasitaria que crece en los troncos huecos de algunos árboles ancianos. Su raíz es muy venenosa y a causa de su sabor casi imperceptible, es un veneno tradicionalmente utilizado entre las familias reales. Ingestión -1 (Muerte/Parálisis)
  • Ojos de serpiente: Se trata de una seta de agradable sabor (semejante al de las nueces) pero sumamente indigesta. Ingestión +1 (15/20)
  • Savia de cedro: No se trata de sabio de cedro real, sino de una mezcla alquímica que es utilizada para untar flechas y otros proyectiles con malvadas intenciones. Inyección -2 (Muerte/30)
  • Polvo del dragón: El polvo de dragón es uno de los elementos más caros y difíciles de recoger. Es útil para infinidad de procesos alquímicos de alto nivel, pero además funciona él solo como un poderoso veneno. Contacto -3 (Muerte/50)
  • Fruta del Adiós: El trendo es un árbol que crece en los bosques de Hungra. Es un árbol solitario y resulta difícil encontrar más de uno en varios kilómetros a la redonda. Los acólitos de Levondel lo tienen por árbol sagrado. El tendro tiene una fruta dura y rugosa que resulta sumamente venenosa. Algunos acólitos de Levondel la han utilizado para suicidarse. Ingestión 0 (Muerte/15)

Ideas de aventuras:

Un rico mercader, conocido por los PJs, les pide que le hagan el favor de llevarle un regalo a otro mercader rival. El regalo consiste en una cajita que oculta un colgante de Groro impregnado de sangre de basilisco, pero lógicamente el mercader no se lo dirá a los PJs. Si los PJs hacen la entrega, estarán en problemas. Especialmente desde que el mercader negará cualquier conocimiento sobre dicho colgante.

Roll&Play! es un juego creado por la Editorial Trasgotauro que intenta homenajear las antiguas reglas del AD&D, con la idea de los retroclones entre lineas y con un profundo sabor clásico.



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