Por fin.

Llevo tiempo queriendo contar esta historia, pero me dije varias veces que hasta que no finalizase, o al menos llegase a un punto en el que pudiese contar algún resultado, no diría nada. Y me he tenido que morder la lengua muchas veces, sobretodo estos últimos días. Y digo que me he mordido la lengua, pero no es del todo cierto, pues en muchas ocasiones el cabreo me ha empujado a vomitar toda una malsana colección de sucesos, trufada de insultos, que han tenido que escuchar mis conocidos y amigos. De entre los cuales, creo que Tiberio, Mansioni y mi mujer se han llevado la palma en cuanto desgañitamientos varios. Quizá a vosotros no os resulte tan desesperante visto en perspectiva. Si es así, agradecería que lo dijeseis en los comentarios. Yo, cada vez que lo pienso, acabo más y más cabreado, así que vaya esto en mi descarga.

Nota: Tengo pruebas de todo, y lo tengo todo a buen recaudo, por si acaso alguien desconfía. Y mira que yo, de entrada, no soy mucho de guardar estas cosas, pero por alguna razón me lo olí. Y guarde cada papel enviado y cada correo recibido.

La historia empieza en diciembre del año pasado. Sabiendo que se acercaban Navidades y que por esas fechas siempre me hago un autoregalo, me conecté a la página de NobleKnight, e hice una revisión de mi wishlist. Tic, tic, tic, y yastá. Avisé a Tiberio, que también quería pedirse unas cosillas, y con el rollo de reducir gastos de envío, me añade unas cuantas cosas (genial la caja básica original de Planescape :-D). Hablamos. Añadimos unas cuantas más. Quitamos otras… bueno, la cuestión es que el día 11/12/2010 hacemos un pedido, de unos 300 euros, a los EEUU. Hasta aquí, todo normal. 11 del 12 del año pasado.

El día 17 de diciembre, el paquete llega a Aduanas, y con la nueva legislación, era muy raro que no lo parasen. Pero bueno, es algo que yo ya contemplaba, y un 4% del total es comprensible y aceptable. El día 22 de diciembre me llega la carta de SpeedTrans Internacional diciéndome que si deseo continuar con la tramitación del paquete tengo que rellenar el formulario que adjuntan y enviárselo por fax o por mail, junto con una declaración del contenido del paquete, para que puedan calcular el IVA correspondiente, blablabla. En caso de no hacerlo, el día 14 de enero procederán a la devolución del mismo.

Si me envían el documento en un papel, y lo relleno a mano, decido que para que enviárselo por mail. Así que imprimo el resguardo del pedido, y junto con todo, lo envío por fax al nº que me dicen. Y espero.

Y espero.

Y espero.

Ante la falta de noticias, el día 13 de enero me vuelvo a poner en contacto con ellos, esta vez por teléfono, y pregunto por la situación de mi paquete. Me contestan que tienen problemas con el fax, que dicho numero está estropeado y que no han recibido nada de lo que se ha enviado a ese número, y que he de enviarlo de nuevo a otros dos números que me proporciona. Vale, sin problemas, pero les comento el problema del plazo. La chica que me atiende, después de gritarle a otra un “yo que coño se” (literal) cuando la otra le preguntaba por si algo era textil o no, me dice que no me preocupe por el plazo, que a causa del problema con el fax, dicho plazo se amplia hasta el 26 de enero. Bueno.

El día 21 de enero, tan pronto consigo un fax, envío de nuevo la declaración de mi pedido, esta vez a los dos números de fax, por si acaso, y varias veces. Esta vez el fax si que llega, y me contestan por mail, el día 27, con el presupuesto que debía de abonar para continuar con la tramitación del paquete. Y todo hubiera ido bien si no me hubiera fijado en una linea en concreto:

– Sanción impuesta por la A.E.A.T. : 150 euros.

Flipo y todas las alertas me asaltan. ¿Porque tengo que pagar esto? ¿Creen que no he declarado lo que realmente me han enviado? Así que vuelvo a llamar a los de SpeedTrans Internacional. Y me contesta la misma chica de la anterior llamada (ese tono de voz rasposa se pega en tu interior y te arranca las entrañas). Después de pedirle explicaciones, me contesta que la sanción es por el retraso en la recogida del paquete.

– ¿Que retraso?
– El retraso en mas de diez días.
– Si ampliasteis el periodo por fallo vuestro.
– No tengo constancia de ello.
– Vamos a ver. Te lo comenté la semana pasada, y me respondiste que no había problema, y que se ampliaba el plazo sin problemas.
– Yo no hago las normas. Es lo que hay.
¡¡¡¡¡¿¿¿???!!!!! (aquí ya me tocó las narices)
– No estoy de acuerdo. No pienso pagar por un retraso cuyo problema lo habéis provocado vosotros al no tener las instalaciones en condiciones ni realizar una gestión correcta.
– Te voy a dar una dirección de correos de administración y se lo explicas a ellos.
– Vale.

Me dan la dirección. Escribo un mail explicándoselo todo detalladito, y lo envío a administración@speedtrans-int.com. Una chica, que recibe el correo en administración@speedtrans-int.com lo reenvía a un chico, cuya dirección es administración@speedtrans-int.com ¿?, que contesta, se lo reenvía a la primera chica (administración@speedtrans-int.com ¿?) y esta me lo reenvía a mi. Que digo yo que podían utilizar cuentas de correo distintas o enviármelo directamente.

La respuesta:

“Lamento comunicarle que la aduana no nos autoriza un segundo plazo de almacenaje, referente a la sanción no podemos hacer nada pues la impone la agencia tributaria”.

Monto en cólera. Por muchas razones (gasto terminal A.D.T. de 17’40 euros, que no se porque coño lo tengo que pagar yo si yo no he puesto a esta empresa como intermediaria, gastos presentación aduanas 3’80, que no se porque lo tengo que pagar yo si yo he pagado los gastos de envío desde NobleKnight hasta la puerta de mi casa), pero sobretodo, por querer que pague la sanción de un retraso que han provocado ellos.

Lo primero, llamo a un amigo de Hacienda, a ver si me puede mirar el tema de la sanción. Y me dice que ellos no saben nada de esa sanción. ¿?

Así que contesto al mail de SpeedTrans:

“Agradecería que me explicasen, por email certificado o por fax al nº ************, la razón por la cual habiendo enviado los dos faxes dentro del plazo y siendo ustedes los que han tenido problema con el fax, soy yo el que ha de sufrir la sanción de la AEAT.

En caso de no recibir la información solicitada, comenzaré a realizar las correspondientes acciones legales.”

Se que no me van a contestar (hoy día no lo han hecho), pero me gustaría que tuvieran los santísimos cojones de hacerlo. Pero no solo por indicar una sanción de la que Hacienda no tiene ni idea, por una razón que han sido ellos los que la han provocado (acordaros, tengo resguardo de cada fax y contacto por mail), sino porque, y esto ya es para fliparlo, el mismo día que me envían el presupuesto con la sanción, en casa recibo una notificación de correos indicándome que el paquete ya está en mi oficina de Correos.

Con dos cojones. Es decir, me están pidiendo el dinero de una multa que han causado ellos para continuar con el envío de un paquete que ya tengo en mis manos.

Obviamente, todo esto ha ido al Defensor del Ciudadano.

El daño colateral es, desgraciadamente, NoblKnight. Ellos, durante todos los años que he ido comprando (y creedme, les he comprado MUCHO) se han portado como unos señores. Como unos auténticos señores. Y es una lástima que por culpa de una gestión tan desastrosa, me vea en la necesidad de no volver a pedir a los países extracomunitarios, al menos hasta que todo el problema que están generando los inútiles de SpeedTrans Internacional no se resuelvan.

Por cierto, si queréis leer historias de autentico miedo, aquí teneis esta página:

http://www.speedtrans.es/

Un foro donde os enterareis de lo bien que lo está haciendo esta gente.



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