Esta carta ha sido enviada a Radio Arrebato simultáneamente que se publicaba en nuestro sitio web (www.trasgotauro.com)

Señores de Radio Arrebato,

seguramente no sepan nada sobre nosotros, así que empezaré por presentarme. Me llamo Jorge Coto Bautista y soy uno de los editores de Trasgotauro Ediciones, una editorial que se dedica a esto de los juegos de rol.

Les diré que, aunque ustedes no sepan nada sobre nosotros, nosotros sí sabemos sobre ustedes. Y lo sabemos gracias al programa Radio Telperion que, hasta la semana pasada, ustedes emitían semanalmente.

Seré el primero en reconocer que tienen ustedes todo el derecho del mundo a realizar la programación que consideren más adecuada. No les escribo esta carta pública con la intención de decirles como deben hacer su trabajo, al contrario, me gustaría escribirles desde la humildad. La humildad de alguien que no comprende su actuación.

Radio Telperion no era un programa cualquiera, había conseguido una difusión y un peso en internet que sobrepasa claramente lo habitual en un programa de radio local. Les basta para hacer una búsqueda en google por “Radio Telperion” para comprobarlo.

Al ser un programa de un cierto peso, creo que es necesario que ustedes den una explicación sobre lo sucedido y sobre sus motivos para cancelar el programa. No me malinterpreten, no les exijo esa explicación, no es mi función ni mi derecho hacerlo. Pero sí me atrevo a pedírselo. En cualquier medio de comunicación cuando se cancela un programa con cierta popularidad, se emite un comunicado explicando los motivos.

Uno tiende sospechar que ustedes no son realmente conscientes del alcance de Radio Telperion. Tenían ustedes la suerte de ser la única radio de España que había hecho, por casualidad, un hallazgo. Un programa que colocaba su radio y su ciudad en la boca de infinidad de jóvenes en toda España e Hispanoamérica. Probablemente, sólo hay hueco para que una radio local emita un programa como Radio Telperion en toda España y ese hueco era de ustedes. No se preocupen, si ustedes no lo dejan libre, otros lo ocuparán. Y seguramente lo sabrán utilizar adecuadamente a la hora de presentar informes de actividad.

Por otra parte, debo reconocer que yo no entré en el chat el día de la cancelación, pero personas que son muy de mi confianza han lanzado acusaciones muy graves sobre personas de su equipo, al os que han calificado como prepotentes e insultantes. Si esto es cierto, me parece sumamente grave, especialmente si tenemos en cuenta que parte de esos insultos iban dirigidos a los seguidores del programa.

Creo, sinceramente, que los oyentes de Radio Telperion merecemos un respeto de su parte. Y, en cualquier caso, también creo que, al menos, merecemos una explicación sobre lo sucedido.

 

Atentamente, Jorge Coto Bautista.



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