Todos los años el Consejo se reúne para elegir una serie de cargos políticos que se encargan de distintas tareas relacionadas con la gestión de la ciudad. Estos cargos son los siguientes:

  • El Príncipe: Es el máximo representante de la ciudad de cara al exterior, aunque salvo en caso de guerra, no puede tomar ninguna decisión importante que no sea aprobada por el Consejo de Ciento. Redacta las leyes que luego el Consejo de Ciento debe aprobar para su ejecución.
  • El Capitán de la Guardia: Se dedica a coordinar las fuerzas armadas de Vilés, tratando de mantenerlas preparadas en tiempos de paz y dirigiéndolas en tiempo de guerra. En tiempos de paz el Capitán de la Guardia se limita a dar instrucciones para que cada uno de los gremios prepare sus efectivos como sea conveniente. En tiempos de guerra, donde las actividades propias del gremio se reducen al mínimo y se enfocan hacia la victoria en la guerra, el Capitán de la Guardia puede llegar a sustituir al jefe del gremio y asumir él el mando si lo considera necesario. Al menos en teoría, pues en la práctica nunca ha necesitado tomar esta medida extrema. Actualmente el Capitán de la Guardia es el jefe de la Guardia de Vilés, un cuerpo formado por 300 hombres proporcionados por los distintos gremios, en gran parte del gremio de guerreros. Estos guardias cumplen las funciones de la policía dentro y fuera de las murallas. Muchos miembros de la guardia son acólitos de Vilés.
  • El Comodoro de la Armada: Vilés tradicionalmente ha carecido de flota militar, por lo que su defensas marítimas han dependido de los gremios de pescadores y mercaderes. Sin embargo, de un tiempo a esta parte han aumentado las amenazas de los Piratas Skrugggles. Demandadas por ambos gremios, el Consejo de Ciento decidió la construcción de una decena de buques de guerra de distinto tamaño y de una guardia permanente que patrulle las costas y vigile y proteja la zona portuaria. Dicha flota se encuentra bajo el control directo del Comodoro. Por lo demás, la función del comodoro es equivalente a la del Capitán de la Guardia.
  • El Edil: Se dedica a funciones de urbanismo, limpieza de las calles y preparación y gestión de la celebración de las distintas fiestas de la ciudad. A su cargo directo se encuentran únicamente 30 empleados directos que realizan las distintas tareas de inspección, ya que el resto de las tareas las coordina directamente con el jefe de cada uno de los gremios.
  • El Alguacil: Es el juez de la ciudad. En ocasiones, cuando el trabajo se le acumula, puede nombrar a uno o dos alguaciles auxiliares que le ayudan a agilizar los juicios pendientes, encargándose de los juicios menores. Estos alguaciles auxiliares salen de las filas de guardias a su cargo y cuando terminan sus funciones como alguaciles vuelven a sus puestos de guardia. La guardia del alguacil es la más especializada de todas. Consta de veinte hombres, todos ellos caballeros, cuya formación consta tanto de clases en combate como en leyes. Sus actividades van desde la vigilancia de los presos en los calabozos a, como ya se ha dicho, la actuación como alguacil en los momentos de más trabajo.


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