Con este nombre se conoce a dos espadas largas que se hicieron famosas gracias al papel que hicieron durante la Traición Verde tras la Segunda Guerra de las Colinas, en el año 4732 de la Era del Desarraigo. Cuando enanos y elfos todavía se encontraban recuperándose de los efectos de esta confrontación, unas hordas de orcos se lanzaron en una incursión despiadada, buscando conquistar parte de las tierras de Jadhûm a sus dueños los enanos.

Perdidas ya las antiguas ciudades subterráneas de Khurodüm y Harom, se dirigían hacía Ovruch, persiguiendo a los pocos refugiados que habían logrado escapar, cuando se encontraron a las hermanas Dorna y Ahrda Molinodehierro. Se encontraban de caza cuando vieron sorprendidas como un grupo de unos veinte enanos, la mayor parte niños, corrían en dirección a Ovruch. Les preguntaron las razones de su huida, y cuando se enteraron se enfurecieron.

Ayudaron a los refugiados a encontrar el camino más corto a la ciudad, y les enviaron con un mensaje. Iban a retrasar el avance de los orcos tanto como pudiesen. Esperaban que la ayuda llegase antes de que los orcos terminasen de cruzar el Paso del Enano, a partir del cual las ramificaciones y las cuevas dificultarían la defensa de la ciudad.

Se apostaron en una zona estrecha del Paso, y desenvainaron sus espadas. Tan pronto les vieron los orcos, se rieron. Dos enanos contra un ejercito de orcos. Sonaba irrisorio. Sin embargo, cuando comenzó la batalla, mas de cien orcos murieron antes de herir a la primera de las enanas. Y otros tantos cayeron bajo sus pies antes de conseguir derramar la primera sangre de la segunda. Pero el cansancio fue venciéndoles, y las heridas eran cada vez más frecuentes.

Cuando los refuerzos llegaron, Dorna acababa de morir, y Ahrda, herida gravemente, seguía enfrentándose a los orcos con tan solo una mano, mientras la otra goteaba inmóvil, como un colgajo sangriento.

Ese día los enanos detuvieron a gran parte del ejercito orco, y aunque no se trataba del grueso completo, el avance de los orcos en las tierras de Jadhûm se fue ralentizando, hasta que los orcos desistieron en su avance. A partir de ese momento, siguió un proceso largo de reconquista por parte de los enanos que duró muchos años. Y todos los enanos recuerdan a las hermanas Dorna y Ahrda con reverencia.

Sus espadas fueron entregadas a los descendientes de las hermanas, y actualmente se desconoce su paradero, aunque no hay enano que se haya olvidado de ellas. Cualquier enano que se encuentre con alguna de las dos espadas será capaz de descubrir su historia si supera una tirada normal con la pericia de Leyendas. Cualquier personaje que no sea enano tendrá que superar una tirada difícil para obtener el mismo resultado.

Apariencia

Las hermanas son dos espadas largas normales y corrientes, con ligeros defectos en el filo que por mucho que se intenten lijar, acaban por volver a aparecer. Son unas espadas perfectamente equilibradas, cuya empuñadura esta realizada en una piel marrón verdosa, quizá una un poco más clara que la otra, que le da un aspecto sucio y usado. Sin embargo, cuando un enano la blande, siente como una especie de escalofrío cálido y agradable que le recorre el cuerpo.

Poderes

Las espadas son dos espadas largas de la perdición. La de la Ahrda era una espada larga de la perdición contra orcos. La de su hermana Dorna, era una espada larga de la perdición contra goblins.

Ambas son espadas mágicas que proporcionan siempre un +1 a todos los efectos, excepto si se blanden contra orcos o goblins. Si la espada larga de la perdición contra orcos se blande contra un orco, la espada proporcionará un bonificador de +3 al ataque, y proporcionará 2d6 puntos de daño extra cuando golpee con éxito.

Si la espada larga de la perdición contra goblins se blande contra un goblin, la espada proporcionará un bonificador de +3 al ataque, y proporcionará 2d6 puntos de daño extra cuando golpee con éxito.

Si el que las porta es un enano, obtendrá además un nivel de pericia en Inspirar valor. Llevar las dos espadas a la vez no otorga dos niveles a la pericia.



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