Continuamos a partir de aquí

Hoy vamos a hablar de otros dos sindromes bastante conocidos entre los escritores de todo tipo, y en concreto, desde el enfoque de los escritores de textos para los juegos de rol.

Síndrome del tema abierto: Este bloqueo se da sobretodo en aquellos colaboradores de páginas web y artículistas para revistas de rol, y se produce cuando acabamos de terminar un texto y vamos a comenzar con otro. Tenemos ganas de comenzarlo, estamos contentos con el resultado del anterior, y cuando nos vamos a poner, sin embargo, no sabemos muy bien que escribir. Sabemos que hemos tenido ideas, y que hay muchos temas que nos gustaría tratar, pero no nos decidimos. En algunos casos, la sensación de tener un tema pendiente que se encuentra en la punta de la lengua pero no llega a nuestra mente para saber cual es y poder desarrollarlo es frustrante. Es posible que buscamos a nuestro alrededor, y entonces recordemos la idea que teníamos guardada. Y tambien es posible que estemos una temporada descubriendo ideas y descartandolas por no ser lo suficientemente atractivas.

La solución a este problema es tan sencilla como tener siempre cerca nuestro “almacenador de ideas” y del que ya hemos hablado anteriormente (y no nos cansaremos de hablar). Si mantienes siempre cerca la libreta, y tomas la costumbre de apuntarte las ideas que se te ocurran, cuando acabes un texto podrás, tranquilamente, hacer un repaso de todas aquellas ideas que hayas apuntado, para valorarlas y seleccionar la que mas te apetezca. Otro lugar del que puedes sacar ideas sobre las que trabajar es del monton de textos que estas creando cada día. Recuerda, si estas realizando el ejercicio de escribir todos los días durante diez minutos, que esos textos pueden servirte perfectamente como base para un nuevo texto. Acuerdate, si vas a utilizar este recurso, de hacerlo con aquellos que tienen más de un mes y que por lo tanto ya hayas releido. Los tendrás más frescos y más accesibles.

Sindrome de la inferencia creativa: Este bloqueo es un incordio si no lo sabes tratar, y sin control puede significar que acabes por no terminar ningun proyecto. Suele pasar en los proyectos de larga duración, en aquellos que se desarrollan a lo largo de varios días de escritura, y al implicar a más gente, puedes acabar mal con el resto. Basicamente se trata de un sindrome que hace que en el momento en el que estas en medio del proyecto, cuando el proceso de inspiración casi ha finalizado y lo que queda es casi exclusivamente espiración. En ese momento te das cuenta de la gran idea que estas teniendo sobre otro proceso completamente nuevo, y decides que tienes tiempo para los dos. Como el proceso de inspiración es mucho mas chulo que el de espiración, y por lo tanto te apetece más hacer lo primero que lo segundo, acabas dejando de lado el antiguo proyecto para centrarte en el nuevo.

La solución es sencilla y pasa por varios pasos. El primero es que no te engañes. Si el segundo proyecto es igual de interesante que el primero, descubriras cuando vayas mas o menos por la mitad la existencia de un tercer proceso que … etc, etc, etc. ¿Me entiendes? Lo que debes hacer, si no quieres acabar en un bucle de procesos inacabados, es lo siguiente: coge la libreta y escribe en ella aquello que no quieres olvidar, junto con aquellas ideas relacionadas que vayas a desarrollar en el futuro… y olvidalo. Te permitirá concentrarte en lo que estás llevando adelante en este momento con la conciencia de que volverás a ella sabiendo exactamente lo que querías, con la mente clara y sin ser empujado por otro proyecto que estaba en su fase más pesada. Además, te permitirá evitar el sindrome comentado anteriormente.

(continuará…)



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