Cuando yo era un crío, uno de mis sitios preferidos para escribir aventuras eran las clases del Instituto. Preparaba las aventuras, e incluso escribí un sistema para el típico juego de rol que casi todos los adolescentes de aquella época acababamos escribiendo: el sistema de combate perfecto para emular los encuentros de la serie de Dragon Ball.

Vale, quizá no esté muy bien decirlo, pero el momento en el que los profesores explicaban sus lecciones era el momento en el que más me concentraba para desarrollar las aventuras que durante el fin de semana (o al día siguiente, si haciamos pellas) iba a dirigir. Puede resultar curioso, ya que luego en casa me pasaba las tardes estudiando para recuperar la falta de atención. Si lo hubiera hecho al revés, quizá hubiera sacado mejores notas 🙂

Ahora, cuando quiero escribir, suelo hacerlo en el sofá o en la mesa del comedor. Es la ventaja de tener una casa propia. Sin embargo, en algunas ocasiones he escrito mucho más y con mas intensidad llevándome la libreta al bar de abajo y escribiendo envuelto en el ambiente de los chatos, las cervezas y otros aperitivos, asilado gracias al ruido de multiples conversaciones.

Otras opciones que suelo valorar a la hora de seleccionar el lugar donde escribir son las necesidades de información. Cuando comienzo a escribir un texto, con el manual básico del juego al que pertenece el texto que estoy escribiendo, es más que suficiente. En ocasiones, ni siquiera eso para las primeras versiones del texto.

Cuando el texto ya está definido, paso a consultar los libros de reglas para crear los personajes, encontrar aquellas reglas que están pensadas para algunas situaciones concretas o recuperar un dato específico de la ambientación, por lo que suelo necesitar tener cerca los libros para continuar, o necesito internet para consultar información sobre algún periodo o localización concreta.

Lo que quiero decir es que otro elemento importante a la hora de escribir es encontrar el sitio donde hacerlo. Hay gente a la que le gusta escribir en una mesa de despacho, con su ordenador y las herramientas que necesita a mano. Otros, gracias a una simple libreta donde plasmar el texto antes de pasarlo al pc, buscan un lugar que les sirva para mantener la concentración, durante las clases, en los tiempos muertos del trabajo, en los medios de transporte público, etc.

Y a vosotros… ¿cual es vuestro entorno preferído para escribir?



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